¿Cómo mantener la calidad del aire que tuvimos por el confinamiento?

Hoy queremos analizar por un lado, cómo la cuarentena ha contribuido a mejorar la calidad del aire que respiramos, y por otro ,que debemos de pensar y hacer ahora, para no cargarnos lo que se ha conseguido, pese a que haya sido de forma forzosa.

En el momento que se decreto el estado de alarma, y por consiguiente la cuarentena, en gran parte del mundo, se cerraron las fábricas, se prohibieron los desplazamientos, generando tanto calles como autopistas vacías.

El parón provocado por las cuarentenas frente al coronavirus causa estragos en la economía, pero beneficia al medio ambiente. Por lo tanto se puede concluir que el parón brusco de las actividades humanas tiene, paradójicamente, un gran beneficiado: el medio ambiente del planeta.

Todo lo mencionado anteriormente se traduce en menor contaminación generada por el hombre durante este tiempo, y ello significa aire, agua y cielos más limpios.

Claros ejemplos pueden ser, la mejora drástica de la calidad de aire en China, según un informe del Ministerio de Ecología y Medio Ambiente de China, en comparación con las mismas fechas del año anterior, se refleja un 21,5 % de incremento en el promedio de días sin contaminación atmosférica.

En Europa, se registran niveles insólitos de dióxido de nitrógeno, así lo revela los datos del satélite Sentinel 5P, en los que se aprecia una reducción significativa de la contaminación atmosférica coincidiendo con las medidas drásticas de confinamiento tomadas en los últimos días, en los países miembro de la comunidad europea.

Por ejemplo, en las principales ciudades de nuestro país, cómo es el caso de Madrid, según datos del consistorio de la capital, la ciudad ha reducido considerablemente los niveles de contaminación atmosférica. Tal y como nos muestran los datos que ha facilitado el Ayuntamiento diariamente por medio del Sistema de Vigilancia de Calidad del Aire.

Por su parte la ciudad condal, según reflejan los datos de la Generalitat, las concentraciones de dióxido de nitrógeno, se redujeron a la mitad tras los primeros días de confinamiento. Las mediciones llevadas a cabo por el departamento de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya concluían que el día 23 de marzo los niveles de CO2 de la ciudad condal se habían reducido hasta un 75% respecto a su nivel habitual, mientras que el pasado día 21 el dióxido de nitrógeno había descendido entre un 70 y un 80% con respecto al período anterior a la crisis.

Un estudio de la la Universitat Politécnica de Valencia constataba que los cielos españoles estaban de media un 64% más limpios. Barcelona, Castellón y Madrid, con una reducción de la contaminación del 83, 76 y 73 por ciento respectivamente, son las principales ciudades beneficiadas.

Es por ello que durante estos tiempos, en los cuales volvemos a ir retomando nuestra vida cotidiana, se vuelve al trabajo en ciertos sectores, y vuelven a haber desplazamientos, se debería de realizar acciones y campañas, para no lastrar la mejora medioambiental generada hasta el día de hoy.

Una solución que contribuiría en gran manera, sería evitar el uso excesivo de cualquier tipo de vehículo contaminante, es decir sustituir todo aquel desplazamiento contaminante por uno limpio, siempre que sea posible.

Es por ello que desde Pboox creemos, que la mejor forma para seguir manteniendo una calidad de aire buena, sería sustituir desplazamientos en automóviles y motocicletas, por patinetes eléctricos, y no solo como medida excepcional por temas se seguridad sanitaria.

Es decir no solo usar el patinete eléctrico, por que sea un vehículo aconsejado y recomendado por mantener distancias de seguridad, sino como un medio de transporte habitual, de esta forma el beneficio no sería únicamente a corto plazo, tanto individualmente como para el colectivo, sino que reportaría beneficios individuales y colectivos a corto-medio y largo plazo.